Abdalá Bucaram, su hijo Jacobo y cinco personas más enfrentan audiencia por el delito de delincuencia organizada

Sin la presencia de los procesados por el delito de delincuencia organizada en la sala del Complejo Judicial Norte, en Quito, la jueza penal de Pichincha Verónica Medina instaló, la mañana de este martes, la audiencia de evaluación y preparatoria de juicio contra el expresidente Abdalá Bucaram Ortiz, su hijo Jacobo Bucaram Pulley y cinco personas más.

Todos son investigados por la Fiscalía por supuestamente haber planificado y ejecutado actividades delictivas, entre marzo y octubre de 2020, dentro de la comercialización de pruebas para detectar COVID-19 y mascarillas en medio de la emergencia sanitaria.

La diligencia en la que se conocerá si se llama o no a juicio a los procesados se instaló en su cuarto llamado. Tres veces anteriores esta audiencia fue diferida debido a la interposición de recursos por parte de los procesados. El último diferimiento se dio a finales de mayo, pues las defensas de Bucaram Ortiz y Bucaram Pulley recusaron a la jueza que estaba en ese momento con el caso, María Elena Lara.

Medina, una vez que asumió el proceso penal, en aplicación al principio de celeridad y debido a que existen personas detenidas y un inminente riesgo de caducidad de la prisión preventiva, definió que sin dilaciones se daría la audiencia este martes 8 de junio.

Además de Bucaram padre e hijo, la audiencia de evaluación y preparatoria de juicio está planteada contra el exagente de la Agencia Metropolitana de Tránsito (AMT) de Quito Leandro B. y los ciudadanos Bryan P., Verónica A., Isabel M. y el israelí Sheinman Oren.

Dentro de esta misma causa, el 15 de abril pasado se resolvieron los pedidos de procedimiento abreviado solicitados por los también exagentes de la AMT Cléver A. y Samuel S. En esa audiencia ambos fueron sentenciados a cinco años de cárcel, luego de que consintieron expresamente tanto la aplicación del procedimiento abreviado como la admisión del hecho que se les atribuye.

Además de la pena de privación de libertad se les ordenó el pago de una multa de 15 salarios básicos unificados ($ 6.000). Ante este fallo, el exagente Cléver A. solicitó que se lo amplíe, mientras que la Fiscalía solicitó que se aclare esa sentencia.

Hasta el momento no se ha conocido de ningún dictamen abstentivo de parte de la Fiscalía, por lo que se presume que contra los siete procesados existiría un pedido de llamado a juicio.

Desde el viernes último, el expresidente Bucaram Ortiz mantiene nuevas medidas cautelares en este caso, pues un Tribunal de la Corte de Justicia del Guayas aceptó el habeas corpus que planteó su defensa para que se le retire la orden de arresto domiciliario. Presentación periódica, prohibición de salida del país y uso de grillete electrónico son las nuevas medidas que debe cumplir el exmandatario, quien también tiene abiertas causas por tráfico de bienes patrimoniales y tráfico de armas.

En cambio, Jacobo Bucaram Pulley mantiene un arresto domiciliario en Guayaquil por temas médicos. Inicialmente Bucaram Pulley, luego de que llegó de Colombia, país del que fue expulsado, fue ingresado en la Cárcel 4, en el norte de Quito y poco después fue trasladado hasta su vivienda en Guayaquil para que cumpla el arresto domiciliario.

En su cuenta personal de Twitter, Abdalá Bucaram Ortiz escribió: “Nos llevan a audiencia en Quito a mi hijo y a mí. Es delincuencia organizada y lo gracioso es que los involucrados todos declaran que no nos conocen. El juicio además es nulo porque para darle prisión a mi hijo convocaron una audiencia fuera de ley que anula todo el proceso”.

En otro tuit indicó: “Me encanta ser llevado a juicio, porque en la audiencia el país se enterará de quién era el jefe de los israelitas, quién les dio credenciales del DEA, seguro el mismo que mandó a matar a uno de ellos. Será hermoso ver cómo cuando llegue a tribunales paguen nuestros represores”. (I) El Universo

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