Expertos ven entre tibia y positiva la renegociación de los contratos con Petrochina, que ya fue aprobada en Petroecuador

El asambleísta Fernando Villavicencio consideró que la renegociación es inmoral e ilegal, y asegura que se continuarán generando pérdidas al país.

Como se esperaba, el directorio de Petroecuador aprobó los informes para la renegociación de los contratos comerciales con la empresa Petrochina. Se trata de un paso más en el proceso que emprendió el Gobierno en abril pasado. Las renegociaciones aprobadas incluyen los acuerdos a los que ya se llegó con China y que tienen que ver con la redistribución de los diez cargamentos mensuales que se entregaban a la empresa china.

Así, el acuerdo es que se entregarán cuatro cargamentos mensuales bajo prácticamente la misma fórmula, con una pequeña mejora en el precio; y, aunque el plazo de entrega era hasta el 2024, ahora, al reducirse el volumen mensual, se amplía el plazo de entrega hasta 2027.

Otros cuatro cargamentos, que son parte del volumen extra, se tendrían que entregar bajo un nuevo contrato, pero ya con una mejora real, pues se lo manejaría con una fórmula de mercado. Finalmente, los dos cargamentos mensuales restantes se destinarán para la venta spot.

Tras la aprobación de la suscripción del quinto contrato modificatorio al contrato 2011203 y del segundo contrato modificatorio del contrato 2016279 entre Petroecuador y Petrochina, y de la firma de un nuevo contrato, aún deben cumplirse otros pasos: emitir la resolución respectiva por parte del directorio de la empresa estatal y obtener el visto bueno del Comité de Deuda, ya que estos contratos, excepto el nuevo, están atados a un tema de deuda.

De acuerdo con los resultados conocidos, dice Fernando Santos Alvite, exministro de Energía, se trata de “una renegociación tibia”. Considera que se nota que el Gobierno no quiere enemistarse con China para mantener abierto el canal financiero con este país.

Para Santos, lo ideal hubiera sido que todo cargamento que se les venda en el futuro sea a precio de mercado. Pero lo cierto es que se seguirán vendiendo cargamentos con la fórmula anterior, que genera un precio muy descontado. Para Santos, se trata de una solución mixta, que representa algo de ganancia, pero que no era lo que el país esperaba. “Siguen llevándose una gran cantidad de crudo a un precio injusto para el país. Se ve que los chinos se han puesto firmes; en cambio, el Estado ha demostrado tibieza”, dice.

Para Santos, China es una potencia bastante dura, a la cual no le gusta reconocer sus errores. Y, en este sentido, quiere que se mantengan los contratos petroleros como se firmaron y que el Estado reciba la hidroeléctrica Coca Codo Sinclair, que presenta graves daños. Santos asegura: “Esto refuerza el refrán que dice que los países no tienen sentimientos, solo intereses. La China lo está demostrando”. (I)

Fuente: El Universo

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *