Los estudiantes solo se los puede distinguir por sus uniformes

Con el regreso a clases todas las unidades educativas tienen que cumplir con el plan de contingencia que tiene como acogida temporal a los estudiantes de las escuelas reparación que se puso en marcha desde el martes, cuando se completó el regreso escalonado a las clases presenciales con el 100% de aforo en la Costa.

Es un gran reto que se pone a prueba la capacidad de la infraestructura escolar y la habilidad de los estudiantes de los educadores para superar las limitaciones y arrancar con las clases en las aulas después de dos años de ausencia.

“Como dueños de casa hemos tratado de hacer lo mejor posible”, dice Mónica Cedeño. La directora de la Benigno Rodas cedió 14 salones, bancas y baños por tres meses, el tiempo que tomarán los trabajos en las escuelas vecinas. Las clases, para todos, serán combinadas, entre presenciales por unos días y virtuales durante otros.

En esta institución están matriculados 1 650 chicos de inicial a décimo año, en dos jornadas, pero el martes por la mañana solo fueron convocados 250 en un pabellón del plantel. Otros 250 de la María Urrutia ocuparon otro bloque y los 280 de la Nelson Estupiñán están en aulas móviles junto al patio. (I)

Fuente: El Comercio

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *